20/11/09

Quiero

Quiero que me oigas, sin juzgarme.

Quiero que opines, sin aconsejarme.

Quiero que confíes en mi, sin exigirme.

Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi

Quiero que me cuides, sin anularme.

Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.

Quiero que me abraces, sin asfixiarme.

Quiero que me animes, sin empujarme.

Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.

Quiero que me protejas, sin mentiras.

Quiero que te acerques, sin invadirme.

Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,

que las aceptes y no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas, que hoy,

hoy puedes contar conmigo.

Sin condiciones.

13/11/09

desiderata

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa,
y recuerda que paz puede haber en el silencio.
Vive en buenos términos con todas las personas,
todo lo que puedas sin rendirte.
Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás,
incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas,
sin fijaciones al espíritu.
Si te comparas con otros puedes volverte vanidoso y amargo,
porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera,
aunque sea humilde;
es una verdadera posición en las cambiantes fortunas del tiempo.
Usa la precaución en tus negocios;
porque el mundo está lleno de trampas.
Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir;
lucha por los altos ideales;
y en todas partes la vida está llena de heroísmos.
Sé tú mismo...
Especialmente no finjas afectos.
Tampoco sea cínico respecto al amor;
porque frente a toda aridez y desencanto,
el amor es perenne como la hierba.
Acoge
mansamente el consejo de los años,
renunciando graciosamente a las cosas de la juventud.
Nutre
tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina.
Pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Juntos
con una sana disciplina,
Sé amable contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos de los árboles y las estrellas;
tú tienes derecho de estar aquí.
Y te resulte evidente o no, sin duda
el universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, mantente en la paz de Dios;
de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera sean,
tus trabajos y aspiraciones,
mantén en la ruidosa confusión,
paz con tu alma.
Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos,
este sigue siendo un mundo hermoso.

TEN CUIDADO. ESFUÉRZATE EN SER FELIZ. Max Ehman (1872-1945)

2/11/09

no tengo palabras